Cabaret: el Berlin de los años 20 en el centro de Madrid
Tengo que reconocer que en mi adolescencia me enamoré del maestro de ceremonias, En ese momento yo descubría mi homosexualidad y ese personaje en Cabaret (no me refiero al de la pelicula sino quien era el maestro de ceremonias en ese momento) me hacia descubrir la magia del teatro y de la masculinidad en mí.
La verdad es que reencontrarme con Cabaret en el U Music Universal ha sido increíble porque la ambientación no puede ser mejor, es una obra que no solo no envejece sino que cada vez es más actual y que nos previene de los que están empeñados en quitarnos la libertad y jodernos un poco más la vida.

En la versión que pude ver el maestro de ceremonias lo interpretaba Victor Palmero. Actor que siempre me sorprende en el teatro por su versatilidad, lo juguetón que se muestra en el escenario (algo muy necesario para El maestro de ceremonias, un personaje que no acepta que estés a medias y que tienes que dar el 200%) Victor consigue un maestro de ceremonias adorable, muy gracioso (maravilloso los chistes que suelta) pero sobre todo me demuestra una vez más la valentía de Victor a componer personajes nada fáciles y con tanta exposición como El maestro de ceremonias.
La verdad es que lo bueno de esta versión de Cabaret es que no se ha visto una así en la capital, ya que no solo es el escenario sino que han construido un lujoso salón Berlinés donde los actores de la obra interactúan con el publico y eso hace que la experiencia sea mucho más rica para los espectadores.
Porque Cabaret como he dicho antes es una obra de máxima actualidad, donde un mundo cada vez más puritano necesita de sanos placeres ocultos para que los que vivimos en él podamos sobrevivir. A pesar de que el puritanismo y las malas vibras de los poderosos estén dispuestos a perseguirnos para agobiarnos la vida.
Pero con el teatro (y la cultura) no pueden y por eso recomiendo encarecidamente ver Cabaret (A ser posible con Victor Palmero que es uno de los mejores maestros de ceremonias que recuerdo) para pasear por ese Berlin libre que se convirtió en una ciudad triste. Esperemos que el mundo actual no provoquen nuevas heridas porque es muy difícil sanar esas heridas. Pero recuerden que allí dentro no existen los problemas ¡CABARET!
Lo mejor: Victor Palmero y su versatilidad para asumir este personaje tan difícil
Lo peor: Cuando sales y te encuentras con las noticias en los periódicos
